Algunas personas poseen mayor facilidad para mantenerse dentro de su peso óptimo respecto a otros. ¿A qué se debe esto?. ¿Se debe sólo a factores genéticos?.
En los últimos años se han publicado varios trabajos científicos donde se citan una gran cantidad de genes que tendrían que ver con la obesidad. Si bien esto es cierto, el efecto práctico es que una terapia genética no ha logrado dar una solución terapéutica para el manejo de la obesidad.
Este se debe a que el ambiente tiene mucho que decir. Dentro de este ambiente es necesario notar los efectos que producen los diferentes componentes químicos de los alimentos sobre una serie de factores que regulan el peso corporal.
La lista de estos va en continuo aumento. Dentro de los que se han descrito, debemos mencionar ciertas factores u hormonas producidos por el tejido adiposo como son la leptina (saber más), la resistina, la adiponectina (saber más), el factor de necrosis tumoral , la interleucina 6, el inhibidor del activador del plasminógeno, el angiotensinógeno y la angiotensina II.
Además de los factores liberados por el tejido adiposo, existen señales neurológicas que se producen en el estómago e intestinos y que viajan al cerebro, regulando en ese lugar el apetito y el gasto energético. Algunas de estas son: la colecistocinina, la bombesina , el glucagon-like peptide-1 y la grelina. Esta última aumenta en la sangre cuando se restringe la dieta y su principal función es estimular el apetito. Ultimamente se le han atribuido a la grelina actividades relacionadas con el gasto energético, en las que están involucrados otros mediadores químicos ubicados en el cerebro; destacando el neuropéptido Y, la proteína relacionada con el gen Agouti , la proopiomelanocortina y la hormona liberadora de corticotropina . Otro factor producido por el tracto gastrointestinal con efectos en la regulación del peso corporal es el péptido YY.
Otra hormona que tiene mucha responsabilidad en el manejo del peso corporal es la insulina (saber más). De esta nos hemos referido in extenso en artículos anteriores. Respecto a la tiroides, el efecto de las hormonas que produce esta glándula es en parte responsable del gasto de energía. Lamentablemente para muchos que esperan solucionar su problema tomando hormonas tiroideas, la mayoría de los casos de obesidad (más del 95%) no guardan relación con una posible falla de esta glándula.
Para
complicar más el asunto, también se producen regulaciones dentro de
cada célula especialmente en las que consumen más energía.
A nivel
de las células musculares y otras, se han identificado las llamadas
proteínas desacoplantes que actúan al interior de las células
precisamente en las mitocondrias, organelo donde se produce la energía
en forma de ATP que requiere el organismo. La función de estas
proteínas es sencilla: desacoplan la producción de ATP disipándose la
energía en forma de calor.
Las proteínas desacoplantes, participan en la termorregulación y sirven
de protección frente a la excesiva acumulación de energía en
situaciones de balance energético positivo (exceso de calorías), en un
fenómeno que se conoce como termogénesis adaptativa
Para
finalizar, una parte importantísima de este ambiente que regula el peso
corporal y en última instancia es la principal responsable de la
obesidad, corresponde a los hábitos alimenticios de cada individuo y
que se establecen tempranamente en las diferentes familias.
Los que
llevamos décadas trabajando en esta área de la medicina, nos hemos dado
cuenta que lo que realmente hereda y que es lo más gravitante para
determinar si una persona será o no obesa, son los hábitos
alimenticios. Es aquí entonces donde debemos centrar nuestro actuar.
Referencias Bibliográficas:
1) Frühbeck G, Gómez-Ambrosi J. Control of body weight: a physiologic
and transgenic perspective. Diabetologia 2003;46: 143-72.
2) Spiegelman BM, Flier JS. Obesity and the regulation of energy balance. Cell 2001;104:531-43.
3) Hill JO, Wyatt HR, Reed GW, Peters JC. Obesity and the environment:
where do we go from here? Science 2003;299:853-5.
4) Spiegelman BM, Flier JS. Obesity and the regulation of energy balance. Cell 2001;104:531-43.
5) Miyawaki K, Yamada Y, Ban N, Ihara Y, Tsukiyama K, Zhou H, et al.
Inhibition of gastric inhibitory polypeptide signaling prevents
obesity. Nat Med 2002;8:738-42.
6) Garvey WT. The role of uncoupling protein 3 in human physiology. J Clin Invest 2003;111:438-41.
7) Cummings DE, Schwartz MW. Genetics and pathophysiology of human obesity. Annu Rev Med 2003;54:453-71.
8). Korner J, Aronne LJ. The emerging science of body weight regulation
and its impact on obesity treatment. J Clin Invest 2003;111:565-70.

escrito por Online pharmacy reviews, January 13, 2012
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