Doctor Perl

Domingo, 05 Feb 2012

Vitamina D: 50% de la población posee déficit de esta hormona

Desde siempre se ha considerado a la vitamina D como una vitamina propiamente tal, sin embargo  hoy la consideramos como una hormona. Sí, una hormona. Esto se debe a que la vitamina D cumple todos los requisitos que caracterizan a toda hormona: es producida por un órgano (riñones), circula por la sangre y actúa en diversos tejidos donde existen receptores específicos para ella, como aquellos localizados en las células musculares, corazón, endotelio, páncreas, células inmunológicas, neuronas y células que producen hueso (osteoblastos).

Las 8 principales dudas respecto al uso de hormonas



A continuación explicaré las 8 preguntas más importantes respecto al uso de hormonas en la mujer

1)  ¿Deben recetarse  hormonas a todas las mujeres que llegan a la menopausia?
No. Lo que sí se debe hacer siempre es una evaluación de la mujer para ver si realmente las requiere. Para este efecto, se miden los niveles hormonales en la sangre. Este examen, junto a la historia médica de cada mujer,  dirá si debe usar o no una terapia de reemplazo hormonal, el tipo  de hormonas, la dosis y la vía de administración.

2) ¿Basta la presencia de bochornos para recetar hormonas?
No. Los bochornos, aunque constituyen una gran incomodidad, no producen daño en el cuerpo de la mujer. Es cierto que una correcta terapia de reemplazo hormonal los elimina, pero en caso de existir una contraindicación para el uso de hormonas, o bien que la mujer no quiera usarlas, éstos pueden ser manejados con medicamentos que no son hormonas. A su vez, la ausencia de bochornos no significa que no se requiera hormonas. La terapia es para mejorar la calidad de vida, no sólo para tratar los bochornos.

3) ¿Existe la hormona ideal?

¿Son peligrosas los medicamentos para bajar el colesterol?

 

Se publicó en la revista británica Lancet un estudio que hace hincapié respecto a un efecto adverso de un grupo de medicamentos,  las estatinas, que se usan ampliamente para reducir el colesterol de la sangre.

¿Conviene dejar de usarlos?  Repasemos cómo actúan las estatinas. Antes, es necesario decir algunas palabras respecto al colesterol. El colesterol que circula en nuestra sangre tiene dos orígenes: el de la dieta y el que produce el hígado. En una persona normal y consumiendo la dieta occidental habitual, el 70% de ese colesterol posee un origen hepático, solo el 30% de la dieta.

Por eso que en determinadas ocasiones, el manejo de la hipercolesterolemia sólo con la dieta es insuficiente. Esto cobra más importancia en las personas con hipercolesterolemia familar,  un situación que se hereda de los padres, donde el hígado es el responsable de una producción de colesterol mayor al 70% . Es en estos casos donde se hace necesario recurrir a medicamentos .

 

¿La menopausia: hay que tratarla con hormonas?

 ¿Se debe tratar con hormonas esta etapa de la vida, o simplemente dejarla como “algo natural”?
Dejarla como algo natural podría tener sentido décadas atrás cuando la esperanza de vida de las mujeres era de 70 años o menos.  Entonces, una mujer mayor de 65 años era considerada una anciana y su principal actividad se remitía al cuidado de su marido, de los nietos y el tiempo libre  lo dedicaban  a la familia y a tomar té con sus amigas.  También era poco lo que sabíamos respecto a lo que ocurría en el cuerpo de la mujer como consecuencia de una larga deprivación de estrógenos (que es lo que ocurre en la menopausia). Y tampoco contábamos  con las alternativas de tratamientos  que hoy día poseemos.

 

¿Las frutas no engordan?

Es bastante común la creencia que la fruta no engorda o engorda poco, sin embargo esto no es así. Las frutas engordan mucho más que las verduras, a excepción de la palta, choclo y betarragas. A modo de ejemplo 1 manzana (200 g)  equivale a 1 tomate (200 g) + 2 cucharaditas de azúcar (10 g).


Lo que más engorda de las frutas es su contenido en azúcares. Respecto a esto último, tal contenido puede variar enormemente en el mismo tipo de fruta. Por ejemplo, el mismo trozo de melón puede triplicar su cantidad de azúcar dependiendo del grado de maduración. Mientras más maduro, más rico, más azúcar, y más engordará. Por eso que las tablas de calorías para el caso de las frutas, no son de mucho fiar.

Página 1 de 5