Doctor Perl

Miércoles, 08 Sep 2010

Entendiendo la dieta Mediterránea

Para entender  los beneficios de la tal llamada dieta mediterránea,  es necesario separar lo relacionado con la regulación del peso corporal y la protección cardiovascular y ante ciertos cánceres.

La mantención de un peso óptimo con esta dieta,  se debe principalmente a un factor cultural de  los hábitos alimentarios  que encontramos en muchos países del viejo continente. Estos son:


1) No comer entre comidas. En Paris, Londres, Florencia, etc.  no verán la enorme cantidad de gente comiendo por las calles, como sí las vemos en nuestro país, EEUU, México; países con una alta incidencia de obesos
2) Tamaño de las porciones. Las porciones que se sirven  son razonables y muchos más pequeñas que las que se sirven en EEUU y México (especialmente lugares como Hermosillo)
3) No existe la cultura de la abundancia del  “picoteo” , cocktail o  aperitivo previo a las comidas principales, que caracterizan a nuestras reuniones sociales, donde en ocasiones la cantidad de calorías y grasas sobrepasa a la de la misma comida (almuerzo ó cena). Esto es frecuente observable en las fiestas de matrimonio.
Los tres puntos anteriores tienen que ver principalmente con el manejo del peso,  lo que les permite a los europeos más facilidad en  mantenerse en su peso óptimo, en comparación con lo que encontramos en EEUU, México y en nuestro propio país.

Sin embargo dentro de los alimentos que conforman la dieta mediterránea, se encuentran ingredientes que posee un efecto de protección cardiovascular e incluso ante ciertos cánceres.  Dentro de estos destacan las sustancias fitoquimicas presentes en los vegetales, como  son los antioxidantes naturales,  los sulfurofanos, los isotiocianatos, el  indol 3-carbinol, entre los principales.


También es  importante mencionar los polifenoles que contiene el aceite oliva y el vino, especialmente el tinto. El tirosol es uno de estos  polifenoles. Su virtud hacia la salud se debe a que es un potente antioxidante, siendo una de sus funciones el evitar que se oxiden las moléculas del colesterol malo  también conocido como LDL.
Sólo cuando el colesterol LDL se ha oxidado ejerce su rol dañino, introduciéndose en el espesor de la pared arterial formando las placas de ateromas. Estas corresponden a la lesión básica de la aterosclerosis ( y por lo tanto del infarto).

 

 

 


En la comunidad científica  se está llegando a un consenso de la necesidad de medir en la sangre en forma rutinaria el LDL oxidado . Actualmente se determina en los laboratorios  sólo el LDL total (oxidado y no oxidado).  Como conclusión, más importante que  mantener un LDL bajo, es evitar es que este se oxide, y ahí es donde actúa el tirosol presente en la dieta mediterránea.

PD
Para los que no les guste el vino, el tirosol también se ha encontrado en el vermouth y en la cerveza.

 

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