En ocasiones se hace necesario diferenciar lo normal vs lo óptimo. Lo normal significa lo más frecuente pero no necesariamente significa que sea lo más adecuado.
Un ejemplo de esto, es respecto a cuáles deben ser los valores recomendables del colesterol, especialmente el colesterol LDL, también conocido como el colesterol malo.
Existe un consenso que los valores normales corresponden a que el colesterol LDL debe ser menor que 130 mg% . Sin embargo, los valores óptimos debieran ser menores a 100mg%. Esto último está sustentado en los siguientes antecedentes biológicos y estudios clínicos:
1. Los niños nacen con un LDL entre 30 y 70 mg/dl. ¡No sobre 100 mg%!
2. Los adultos humanos modernos somos los únicos animales con un LDL sobre 80 mg/dl.
3. Existe una relación estrecha y directa entre los niveles de LDL y la enfermedad coronaria. A mayor LDL, mayor propensión a un infarto
4. Las personas con LDL mayor de 200mg/dl poseen una alta probabilidad de hacer una enfermedad coronaria.
5. Personas con un LDL menor de 90 mg/dl es poco probable que manifiesten un problema coronario.
6. Reducir el LDL (dieta + fármacos) a menos de 120 mg/dl se acompaña de un fuerte descenso del riesgo coronario. Y esto es aún mayor si los valores se mantienen bajo 100 mg/dl
7. Llevar el colesterol de un adulto a los niveles de un recién nacido (menor de 80 mg/dl), se acompañaría de una regresión de las placas de ateromas ya existentes
8. Hasta la fecha no se ha descrito un daño al organismo si el colesterol LDL se encuentra en valores subnormales (LDL menor de100 mg/dl)
¿Porqué entonces no se recomienda a toda la población a mantener un LDL bajo 100 mg/dl ?.
Por el costo que significa esto. Las recomendaciones sobre qué valores basarse, son realizadas por organismos europeos y de EEUU, donde la mayoría de las personas presentan un colesterol LDL sobre 120 mg . Reducir estos valores implicaría una campaña fuerte nutricional y el uso masivo de medicamentos. En estos países los medicamentos suelen ser bonificados por el Estado, incluyendo a los que ayudan a reducir el LDL. De modo que si se redujese el valor ‘normal’ del LDL, significaría un tremendo gasto en medicamentos, y por lo tanto, para el Estado.

